Prólogo de John J. Junieles

 Escribir es elegir. Contar cuentos es elegir. Lo saben los ancianos de las tribus, los best-sellers, los premios Nobel y la gente de Facebook o Twitter que buscan decir mucho con poco. Ése es el dilema: lo que queda adentro o afuera. Elegir palabras, pero no sólo a ellas, sino al silencio que también cuenta y habla tanto como ellas. Horacio, viejo sabio, nos lo resolvió hace mil años y más: «Quédate con los hechos, las palabras vendrán después».

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