CRONISTAS DEL CARIBE COLOMBIANO
Edición Especial de la Revista víacuarenta Nos. 13 / 14
Muy pronto en la calle

EDITORIAL

Que la crónica es un género en imparable ascenso social es algo que hoy se reconoce, se celebra y se estudia como si hubiésemos llegado a un momento ciertamente excepcional del periodismo hispanoamericano. Hasta los propios cronistas se asombran y reconocen hoy con cierta sorna y divertido humor el hecho de que estén cruzando por uno de los mejores momentos del género en toda su historia. El auge de las revistas especializadas en crónica en Colombia, México, Perú, Chile o Argentina, sumado también a la eclosión de blogs y medios alternativos, y al hecho de que muchos jóvenes estén dedicados a contar historias acudiendo al periodismo literario o periodismo narrativo, es algo que está marcando sin dudas la ocurrencia de un verdadero fenómeno cultural en la escritura.

Estos nuevos cronistas de Indias, ellos mismos se saben, mirándose de reojo y con cierta desconfianza, las nuevas vedettes de la literatura, y así son tratados hoy en los grandes foros internacionales de la lengua española. En el negocio editorial están, de lejos, por encima del cuento y la novela y, cómo no, desde luego por encima de la poesía.

Es un Olimpo reconocible en el que están figuras de todos los tiempos como Gabriel García Márquez, Carlos Monsivais, Tomás Eloy Martínez, Osvaldo Soriano, Roberto Arlt; pero en el que también habitan en plenitud de poderes figuras de gran vigencia y poder como el norteamericano Jon Lee Anderson, de gran ascendiente en el mundo hispanoamericano, pese a su procedencia; el argentino Martín Caparrós; el portorriqueño Héctor Feliciano; el nicaragüense Sergio Ramírez; el mexicano Juan Villoro; el peruano Julio Villanueva Chang; y los colombianos Juan Gossaín, Jorge García Usta, Alberto Salcedo Ramos, Héctor Abad Facio-Lince, Ernesto MacCausland, para sólo mencionar unos cuantos.

La crónica se propone ahora como un género anfibio que se mueve permanentemente en varias aguas y en varios territorios, contraponiendo a la ecuación clásica de mensaje – referente el nuevo concepto de periodismo veraz y subjetivo, acudiendo a la literatura como una solución efectiva para confrontar lo efímero e instantáneo de la noticia. Y es así como, en trance de nueva tendencia, se nos presenta hoy para darle un nuevo rostro al periodismo y la literatura latinoamericanos.

En ese sentido es muy acertada la afirmación que hizo en días pasados en una entrevista Alberto Salcedo Ramos, uno de los cronistas antologados en esta edición especial de la revista víacuarenta: “Para mí la crónica es un género que se inventó para salvar al periodismo del envejecimiento.”

Esta víacuarenta reúne plumas del Caribe colombiano que hacen también su aporte a este fenómeno, y que van de Ramón Illán Bacca a John Better tensando un arco en el que están Roberto Burgos Cantor, Aníbal Tobón, Julio Olaciregui, Sigifredo Eusse, Alfonso Hamburguer, Ernesto Macausland, Jaime Cabrera, Adlai Stevenson, Alberto Salcedo Ramos, Libardo Barros, Joaquín Mattos, Alonso Sánchez Baute, Beatriz Vanegas, Patricia Iriarte, Robinson Quintero Ruiz, Paul Brito, Alfredo Baldovino y Catalina Ruíz-Navarro.

Las temáticas y los abordajes, aunque diversos, hacen justicia al talante y a la pluma de cada cronista. Así, las divas del cine mexicano reclaman siempre su Ramón Illán; la sutileza espiritual y la escritura breve y precisa son detalle sensible en la nota de viaje de Burgos Cantor; como el humor y la memoria urbana de Tobón; la africanía danzaría y la observación antropológica de Olaciregui; García Márquez y el mundo del cine para Eusse; las míticas parrandas vallenatas en Hamburguer; los personajes encontrados en el ojo de MacCausland; el Miami desconcertante de Jaime Cabrera; las curiosidad por la historia en Stevenson; la agudeza para transformar lo anodino en grandioso en Salcedo Ramos; la mirada esforzada de Libardo Barros; la escritura rigurosa y el referente preciso en Mattos Omar…

Esta muestra que reúne a 22 cronistas del Caribe colombiano, quiere poner en un nuevo contexto una producción que circula poco y malamente en las contadas revistas y periódicos de nuestra región, y que por tanto merece ser publicada de una nueva manera, sin importar que algunas crónicas hayan aparecido en otros medios en años anteriores, como en el caso de las crónicas de Ramón Illán, Better, Salcedo, MacCausland y Mattos, pero que en esta revista se resignifican y vuelven a ser nuevas para lectores otros. La Biblioteca Piloto del Caribe quiere agradecer a cada uno de estos 22 autores su extraordinaria participación y colaboración en este nuevo número de víacuarenta.

Queremos destacar al lado de los experimentados del género trabajos ciertamente notables como los de Franco Altamar, Robinson Quintero, Paul Brito, Catalina Ruiz y John Better, con los que sin duda se redondea con nuevos aportes un número especial de nuestra revista.

víacuarenta quiere agradecer al arquitecto y dibujante Carlos Escobar D’Andreis la gentileza de haber cedido parte importante de su producción dibujística para ilustrar de manera exclusiva el presente número, logrando con ésta un interesante relato visual paralelo a las historias que aquí se cuentan.

Por último, agradecer también al joven compositor e intérprete barranquillero radicado en Alemania, Christian Renz Paulsen, por la cesión de la partitura de su obra Coral y Tocata especialmente concebida y escrita para esta publicación sobre cronistas del Caribe colombiano.

Feliz lectura.

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