Tiro-RetiroOUT

MIÉRCOLES 6 DE MARZO, 7:30 P.M.
BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE
Via 40 #36-135 Antiguo edificio de la Aduana
(Pinacoteca de la Aduana)

EL ARTE ES LA VIDA
Pinturas del Maestro Marcel Lombana

CON EL AUSPICIO DE LA SECRETARÍA DISTRITAL DE CULTURA, PATRIMONIO Y TURISMO DE BARRANQUILLA Y DE LA CORPORACIÓN LUIS EDUARDO NIETO ARTETA EN EL MARCO DE LA PROGRAMACIÓN DEL BICENTENARIO.

Su memoria encuentra las razones de su arte en los años profundos de su infancia cuando, en compañía de su padre y de sus hermanos, realizaba toda clase de manualidades creativas y útiles, todo tipo de objetos artesanales en los que se mezclaba el juego y el oficio, para constituir sin duda la gran escuela inicial de su sensibilidad y su talento.

Pintor, escultor, escenógrafo, muralista y consagrado profesor de arte en escuelas y academias desde hace cincuenta años, Marcel Lombana se inició formalmente en el estudio del arte inscribiéndose desde muy joven en la Escuela de Bellas Artes de Cartagena, en donde tuvo el privilegio de hacer parte del celebérrimo Grupo de los 15, a instancias del artista francés Pierre Daguet, y al lado de quienes con la vida y el arte serían figuras como Darío Morales, Heriberto Cogollo, Alfredo Guerrero, Arnulfo Luna, Cecilia Delgado, Blasco Caballero, Gloria Díaz, Augusto Martínez Segrera, entre otros.

En sus comienzos ejerció como ilustrador y diseñador publicitario en Medellín y, más tarde, se inició también en la escenografía para cine con el director Ivo Romanni con quien logró las bases para luego especializarse en escenografía y luminotecnia en las temporadas especiales de los clubes sociales de Barranquilla trabajando para Sonia Osorio, Oscar Ochoa, Jaime Escobar, Gloria Peña y Rosana Lignarolo.

Entregado desde siempre a la cátedra de arte y a sus propias creaciones, Marcel Lombana es un artista incansable y en permanente compromiso profesional. Su pintura, por ejemplo, se inscribe dentro de lo que él mismo llama figurativismo mágico, un discurso visual que podría caracterizarse por una fuerte expresión colorística y una marcada exuberancia en los elementos que hacen parte de la composición, en un ejercicio creativo en el que hacen presencia inocultable trazos y ademanes y atmósferas de reconocible filiación obregoniana, desde luego al servicio de un imaginario pictórico propio, con el que Lombana es claramente consciente y ya ampliamente identificable en el contexto de la pintura del Caribe colombiano.

Una nota escrita por el poeta y escritor Diego Marín Contreras sobre el maestro Lombana dice que “Su sensible dedicación, su calculado esmero, que implican fidelidad a una vocación artística, son manifestaciones externas de una férrea voluntad interior, una voluntad guiada, en el quehacer estético de Marcel Lombana, por la certidumbre de que el Arte es la forma más legítima que ha inventado el ser humano para expresar lo esencial”.

Las obras que hacen parte de esta muestra que se exhibe en la Pinacoteca de la Aduana son los trabajos más recientes que nos entrega su taller de artista.

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