Tiro-Retiro

MIÉRCOLES 6 DE MARZO, 2013, 7:30 P.M.
 
BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE
Via 40 #36-135 Antiguo edificio de la Aduana
(Galería de la Aduana)

TODA UNA VIDA
FOTOGRAFÍAS DE JAIME GONTOVNIK

CON EL AUSPICIO DE LA SECRETARÍA DISTRITAL DE CULTURA, PATRIMONIO Y TURISMO Y DE LA CORPORACIÓN LUIS EDUARDO NIETO ARTETA EN EL MARCO DE LA PROGRAMACIÓN DEL BICENTENARIO DE BARRANQUILLA.

Un verdadero rescate documental que enriquece sin duda la memoria cultural de esta ciudad constituye el trabajo de archivo, organización y curaduría que han realizado el fotógrafo profesional Juan Camilo Segura en compañía de Yutta Hobresht y Mónica Gontovnik, esposa e hija de Jaime Gontovnik, un fotógrafo aficionado autor de una sorprendente memoria fotográfica y fílmica, familiar y personal, durante toda una vida de celoso registro de todo aquello cuanto tenía que ver con sus intereses como la misma fotografía, la pesca deportiva, la música, su familia, los viajes y los amigos. Un registro que no sólo comporta el valor documental de lo que el propio material describe y representa, sino un indudable valor estético producto de una labor que, llevada sin duda más allá del simple pasatiempo, le representó investigación y disciplina.

Mónica, su hija, lo reseña de la siguiente manera: “Jaime Gontovnik nació 1928 en un pueblo de Polonia que hoy en día es Lituania: Adutiskis. Llegó con su madre, Sarah, su hermana Heine (Helena) y su hermano Kasriel (Israel), al muelle de Puerto Colombia en 1933, donde los esperaba su padre Jacobo, quien había inmigrado tres años antes para poder ahorrar y traerlos. Así comenzó la pequeña historia de la familia Gontovnik en Barranquilla. Jaime, el hijo menor, dejó el colegio para dedicarse a trabajar a la edad de 14 años. Comenzó ayudando a su padre en el almacén de calzado de la familia, y tiempo después se unió con su cuñado para comprar ese mismo almacén y sembrar allí el germen de una industria que aún persiste y se mantiene y da trabajo a muchas personas en todo el país… Esta exposición rinde un homenaje a esa labor invisible de documentación que captura instantes no solo de su familia y su ciudad, sino de otros lugares y otras vidas que pasaron por su mirada estética y curiosa a lo largo de toda una vida”.

Por su parte, Juan Camilo Segura, curador de esta muestra presenta así la significación de este trabajo: “Esta es una exposición preparada a partir de fotografías realizadas por Jaime Gontovnik desde 1950: viajes, retratos, escenas familiares, paisajes y aficiones. Son fotografías cuidadosa y celosamente conservadas en infinidad de álbumes editados por su esposa Yutta.

Cuando vi hace varios años el maravilloso trabajo fotográfico de Jaime, observé que no se trataba solamente de las usuales fotografías que suelen encontrarse en la mayor parte de los álbumes familiares, y que tener valor solo para la familia. Sus contenidos repetitivos, son en su conjunto la historia particular de una familia, organizada cronológica y temáticamente por la archivadora, doña Yutta. Lo sorprendente es, por una parte como de una manera individual, la calidad de las imágenes indica claramente una sensibilidad artística y el dominio del oficio. Por otra, la colección observada como un cuerpo de trabajo, vista con ojos foráneos, supera las anécdotas familiares y permite identificar una serie de temas de interés que se repiten en el tiempo: como por ejemplo la pesca, una de sus pasiones. Como pescador deportivo Jaime Gontovnik cuenta con varios premios y records establecidos, pero como fotógrafo actúa como observador y documenta faenas pesqueras en diversos lugares. Sus fotografías responden a unos valores estéticos coherentes con el momento en que fueron realizadas, imágenes que podrían haber salido de las revistas de exploración o de moda o de turismo más importantes. En los primeros años es evidente un disciplinado proceso de formación autodidacta. El mismo lleva a cabo los procesos de revelado y ampliación. Es en estos primeros años en los que recibe un primer reconocimiento: la bella imagen de un atardecer con las siluetas de unos veleros en Puerto Colombia es premiada como la “Foto de la semana” en el periódico LA PRENSA y publicada a página completa el 15 de julio de 1952.

Esta exposición es el reconocimiento a una pasión, a un trabajo desinteresado, sistemático, silencioso, de bajo perfil y de altísima calidad realizado por JG, en sus tiempos libres. Gracias a TODA UNA VIDA tenemos el placer de observar una serie de fotografías que merecían salir a la luz. Esta exposición es también un reconocimiento al trabajo minucioso, silencioso, realizado por Yutta, la compañera de viajes, la modelo, la archivista, la conservadora, la esposa y la madre. Ha sido ella, en realidad, para mí, la curadora del archivo de JG, pues este trabajo de curaduría parte de su trabajo anterior de archivadora y editora de las imágenes.

Esta exposición se empezó a planear en el año 2005, por iniciativa de su hija Monica, pero solo hasta ahora se ha podido culminar la tarea, pues ha requerido de un esfuerzo detectivesco y furtivo al planearse como una sorpresa a quien siempre ha sorprendido a todos en la captura de sus imágenes. Fotografías que se convierten ahora en patrimonio de todos, realizadas por uno de los habitantes que más ha amado este Caribe colombiano”.

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