Conversatorio el carnaval y lo escénico. el caso de la carnavalada de ay, macondo

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Viernes, 27 de Febrero, 6:00 p.m.
Biblioteca Piloto del Caribe
Archivo Histórico del Atlántico

Auditorio Mario Santo Domingo/ Antigua Aduana

 

Cuarto conversatorio del ciclo de Carnaval: Palabras, sonidos, cuerpos y pensamiento en el Carnaval de Barranquilla.

El carnaval y lo escénico:
La experiencia de La Carnavalada de Ay, Macondo.

El próximo viernes 27 de febrero, a las 6:00 P.M. teniendo como invitados especiales a los actores y directores de teatro y gestores culturales Mabel Pizarro y Darío Moreu, fundadores del grupo de teatro e investigación escénica Ay, Macondo de Barranquilla, estaremos abordando un nuevo aspecto importante de nuestro carnaval: nuestra fiesta y lo escénico, para lo cual tenemos como caso modélico y de discusión lo que ya es una institución del carnaval: La Carnavalada que se realiza en una calle de barriada frente a la sede misma de Ay, Macondo.

Darío y Mabel hablarán de esta experiencia, su evolución, su relación con el espacio público y sobre todo, el aporte a una nueva forma de escenificar y celebrar el carnaval.

Si bien el debate sobre la perdida de la tradición está en un punto álgido, Mabel y Darío expondrán sus visiones y consideraciones, por medio de las cuales han logrado hacer atractivo y creíble un espacio donde la escenificación de las manifestaciones toma vital importancia. Pero no por ello en un espacio estático, todo lo contrario, se ha buscado un equilibrio entre lo tradicional y lo moderno, donde las vertientes se nutren mutuamente y donde se logra presentar un espectáculo que, entre otras cosas, también se convierte en un laboratorio de paz, de sana convivencia y de disfrute de la cultura carnestoléndica.

 

Hoy, tercer conversatorio de Carnaval en la Aduana

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Invitado especial Danny González Cueto/

Miércoles 25 de febrero, 3:00 p.m.

Biblioteca Piloto del Caribe / Archivo Histórico del Atlántico

(Sala de Consulta AHA)

Invitado especial Danny González Cueto

En el marco del ciclo de conversatorios de Carnaval: “Palabras, sonidos, cuerpos, pensamientos”.

Luego de nuestras dos actividades anteriores, Las Letanías y La Cumbia, esta semana continuamos con nuestro el ciclo de conversatorios de carnaval que hemos llamado Palabras, sonidos, cuerpos y pensamiento en el Carnaval de Barranquilla. Por ello, mañana miércoles 25 de febrero a las 3 pm, en las instalaciones de la Antigua Aduana de Barranquilla, tendremos como invitado al Investigador Cultural Danny González Cueto, cuyo tema el Carnaval y su historia, será abordado desde una mirada crítica, académica y profesional, observando las variaciones que ha tenido el Carnaval de Barranquilla desde su geolocalización, hasta sus fenómenos conflictuales luego de la declaratoria como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Danny González Cueto es docente de la Universidad del Atlántico y gran parte de sus investigaciones miran el Carnaval desde la óptica de los imaginarios y las representaciones en perspectiva comparada con otros carnavales en Iberoamérica.

LOS ESPERAMOS!

Conversatorio : Transformación de la cumbia en el Carnaval de Barranquilla

Rueda de cumbia (Cant 30)

MIÉRCOLES 11 DE FEBRERO, 2:30 P.M.

Este miércoles 11 de febrero, en el marco de la programación cultural de Carnaval del Archivo Histórico del Atlántico y la Biblioteca Piloto del Caribe, te invitamos a asistir y participar desde las 2:30 P.M. en el antiguo Edificio de la Aduana (Vía 40 No. 36 – 135), al  conversatorio que hemos organizado a propósito de nuestras fiestas carnestoléndicas titulado Transformación de la cumbia en el carnaval de Barranquilla, en el que con nuestros invitados especiales estaremos abordando un tema de suma importancia como es el cambio y las transformaciones que nuestro ritmo colombiano más emblemático ha ido experimentando con el tiempo en el marco de las fiestas de nuestro Carnaval más importante. Está claro que este tipo de manifestaciones siempre se debaten entre dos concepciones: el cambio y la conservación, por ello a partir de una serie de preguntas se buscará entender mejor el devenir, el momento histórico que vive La Cumbia y los retos para su conservación y proyección.

Más tarde, a las 4:00 P.M., en la Arcada del Antiguo Edificio de la Aduana se podrá disfrutar de la Expo feria Carnavalera de las manifestaciones dancísticas del carnaval en muestra didáctica. Donde diferentes grupos que hacen parte del Carnaval de Barranquilla presentaran sus atavíos y toda la parafernalia que hacen parte de su puesta en escena, pero también de su espontaneidad y derroche. Orígenes, formas, significados serán las preguntas que los visitantes podrán resolver con un contacto directo con grupos de cumbia, congo, garabato, mapalé, son de negro, comparsa de tradición, comparsa de fantasía, danzas de relación, danzas especiales, comedia, letanías y artesanos.

Al final de la tarde, a las 5:30 P.M., en la Plaza de la Aduana, tendrá lugar el encuentro para que todos los que quieran hagan parte de una Rueda de Cumbia, con la Cumbiamba “Las Tres Colombias”. Este será un espacio de encuentro con la comunidad, para que juntos nos unamos a esta rueda de los sentires y sonidos originarios, de los golpes del tambó, de la fuerza de las caderas y del galanteo del sombrero. Este evento ha sido gracias a la Corporación para la salvaguarda de los grupos folclóricos y actores del Carnaval de Barranquilla ‘Folkcarnaval’, con el apoyo del Archivo Histórico del Atlántico, Biblioteca Piloto del Caribe y el Centro de Documentación de Carnaval de Barranquilla, esperamos contar con su grata presencia.

Artista cubana en la galería de la Aduana

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MIÉRCOLES 11 DE FEBRERO, 7:30 P.M.

BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE

Galería de la Aduana

REDES SOCIALES

Una exposición de la artista cubana Jacqueline Brito

 

Parte de esta muestra también será expuesta en la Estación del Ferrocarril de Puerto Colombia y en la bienal de La Habana en mayo y junio de 2015.

Con los auspicios de la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta y la Fundación Puerto Colombia, y el respaldo de La Bienal de La Habana 2015 y el Consejo Nacional de Artes Plásticas de Cuba.

Redes sociales.  

Navegar, en un océano paralelo de redes sociales, es una apuesta al futuro; un acto virtual de penetrar otras realidades en barcos anclados desde los ambientes domésticos, impulsados por vientos de Wi -Fi, y cruzar mareas ideológicas, y tormentas en Instagram.

En la actualidad Navegar, presupone poner rumbo y atravesar nuevos horizontes visuales sin riesgos a zozobrar. Los materiales, la estructura, la superposición de un símbolo sobre otro, de títulos que remiten a nuevos lenguajes, a una informatización de los contenidos, que la sociedad y la tecnología actual imponen al mundo contemporáneo maximizando nuevas ventanas visuales.

En Cuba, navegar es una posición frente al subdesarrollo, el acceso y dominio de un nuevo territorio limitado e inhabilitado por las coherencias tecnológicas.

Poner avante a toda máquina, a la velocidad de veleros convertidos en PC’s  o híbridos de una navegación por los océanos de la información; sin riesgos a zozobrar. Estos barcos idílicos; naves fantasmas que como cantos de sirenas amenazan con conectarse para navegar.

No puedo prescindir de mi contexto , de mi condición de criatura de isla , de mi formación de habitante del litoral , de mi tradición marinera , de mirar el horizonte a través del muro del malecón , de mi miedo a los enormes buques ( gigantes de hierro ) y asociarlos  a esta nueva realidad que me impone un constante aprendizaje de nuevas palabras , he aprendido a comunicarme , con esta tecnología he vivido y sucumbido ante la fascinante aventura de navegar en las redes sociales , una comunidad que se comunica de forma permanente.

Noticias de la artista

Jacqueline Brito Jorge, nace en La Habana en Enero de 1973. Graduada de la Academia San Alejandro en 1991 y del ISA (Instituto Superior de Arte) en 1996, y desde ese año es Profesora del Departamento de Pintura en ese Instituto. Miembro de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) y la Asociación Hermanos Saiz. De 1998 al 2005, se desempeñó como  profesora de Pintura de la Carrera de Restauración y Bienes Muebles, en el Instituto Superior de Arte.

Ha realizado exposiciones personales en importantes galerías de Cuba, Colombia y Estados Unidos. Ha participado en numerosas  exposiciones colectivas y  su obra se ha expuesto en: Estados Unidos, España, Rusia, Israel, Austria,  Italia, Brasil, Colombia, Francia, Alemania, México, Argentina, Reino Unido, R. Dominicana, Canadá, Japón,  entre otros. Participó en la Bienal de Pintura del  Caribe. Santo Domingo. República Dominicana en 1996,  XXX Festival de Pintura, Cagnes Sur le Mer Francia en 1999, y en la subasta: Sotheby’s International Young Art, realizada simultáneamente en  Tel Aviv, Israel; Chicago, Estados Unidos y en Viena, Austria en el año 2000 y en varias ediciones de  La Bienal de La Habana. En el 2009 fue invitada representando a Cuba, a la importante exhibición Francesa Bye-Bye Polaroid, Leic’art.

Como profesora ha participado en la curaduría de varias exhibiciones de los estudiantes del ISA, también participando como miembro de tribunales de las tesis de grado y ha impartido varios talleres y conferencias en: Universidad del Atlántico, en Colombia, la UCLA de Los Ángeles, Estados Unidos y el Albany University de New York, USA.

Su obra forma parte de numerosas colecciones en  importantes Museos y Galerías internacionales: Arizona State University Art Museum. Estados Unidos, la Fundación Antonio Pérez. Cuenca. España, el Akron Art Museum. Ohio. Estados Unidos, el San Francisco Art Institute. Estados Unidos y Rubin  Museum of Art. New York. Estados Unidos. Jablonka Galerie, Colonia. Alemania y el Consejo Nacional de las Artes Plásticas de Cuba. Ha obtenido varios premios: Premio Concurso Pintando por la paz de la UNESCO en 1999, y en el mismo 1999, Premio de Mejor  Pintura en el Festival de Pintura de Cagnes Sur  le  Mer. Francia.

El Carnaval en el ojo de Jorge Martínez

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MIÉRCOLES 11 DE FEBRERO, 7:30 P.M.

BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE

Pinacoteca de La Aduana

CARNAVAL EN EL OJO

Una exposición del artista colombiano Jorge Martínez

El evento contará con la presentación del legendario Congo Grande de Barranquilla y la animación de música picotera.

Con los auspicios de la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta en el marco de la programación cultural de la Biblioteca Piloto del Caribe.

 

Carnaval en el ojo

Tener el ojo para algo significa en nuestro lenguaje popular tener una destreza especial para saber mirar a fondo un determinado objeto, da igual si se trata de un desfile de carnaval, una obra arte, el cuerpo de una mujer, o el rostro de un individuo. Fulano tiene el ojo para eso. Suele decirse. Está dotado para ver lo que otros no pueden.

El título de esta muestra alude de forma literal, en principio, a la presencia de un hecho específico, en este caso el carnaval en el órgano fundacional de la mirada: el ojo. Una manera de hacerse presente e influir el objeto en el sensorium de alguien. Pero puede significar también, de otra manera, la facultad que tiene excepcionalmente  alguien para mirar el carnaval.

Jorge Martínez, pintor, grabador, curador y también fotógrafo quiere dejar detenidas a través de la magia de la fotografía un conjunto de instantáneas del Carnaval de Barranquilla que luego, en algunos casos, él mismo interviene en un proceso que ha llamado pictofotografías, creando con ello atmósferas y situaciones especiales que le imprimen a la imagen un giro estético diferente.

Pero cuando se trata no de intervenir, sino de reproducir pretendidamente las circunstancias particulares del objeto, éste también termina teniendo una nueva presencia tanto en el ojo del artista como en el ojo del espectador. Ambos efectos están presentes en esta muestra en la que  Martínez demuestra no sólo que tiene el carnaval en ojo, sino el ojo para el carnaval.

 

Miguel Iriarte

 

Noticias del Artista:

 

JORGE MARTÍNEZ

Nace en Barranquilla, Colombia, 1952. Artista visual, Curador y Docente universitario tiene una Maestría en Historia y Teoría del Arte y la Arquitectura de  la Universidad Nacional de Colombia-Bogotá, y una Especialización en Técnicas Gráficas Artísticas del CEGRA en Venezuela.

Ha participado en Salones de Arte Nacionales, Internacionales, Bienales y Ferias de Arte;  cuenta con más  de 150 exposiciones colectivas en países como Venezuela, Puerto Rico, Cuba, Japón, Polonia, Rumania, México y  Colombia; ha realizado 11exposiciones  individuales entre museos, galerías institucionales y privadas. Ha ganado 13 premios a nivel nacional e internacional en las disciplinas del grabado y la pintura.

Es autor de diversos textos curatoriales sobre exposiciones y artistas, publicado en medios periodísticos y especializados. Colabora ocasionalmente con artículos sobre arte para medios de la región como El Heraldo de Barranquilla, la Revista Arte y Parte de la Guajira, e ilustraciones para El Nacional de Caracas-Venezuela.

Participó en la Feria de Arte BarranquillARTE 2013; en la exposición de docentes de la EDATP y en el Salón Municipal de Pintura que se realiza en Maracay- Venezuela. Es la tercera ocasión que expone individualmente en la Galería de la Aduana.

Su obra hace parte de importantes museos, galerías institucionales y colecciones públicas y privadas en diferentes partes del mundo.

Lanzamiento de nuevo número de Víacuarenta

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 JUEVES 18 DE DICIEMBRE, 6:30 P.M.

BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE

 (Auditorio Mario Santo Domingo)

LANZAMIENTO REVISTA VÍACUARENTA # 18/19

(Especial monográfico dedicado a los 20 años de la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta)

Con el auspicio y apoyo de la Secretaría Distrital de Cultura, Patrimonio y Turismo, de la Corporación de la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta y de Tonos Editorial del Caribe).

VÍACUARENTA No. 18/19

Un nuevo número doble de nuestra revista víacuarenta, la revista de investigación, arte y cultura de la Biblioteca Piloto del Caribe, que se edita dos veces al año, o una, en Barranquilla, para seguir enfrentando el difícil panorama regional y nacional de las revistas culturales en el país, en el que hacen agua y sucumben casi todos los proyectos editoriales de este tipo, incluyendo casos como el de el malpensante, una extraordinaria revista blindada con la preferencia de miles de lectores y suscriptores.  ¡Qué se deja para cualquier hijo de vecino!

En todo caso, este número 18/19 está íntegramente dedicado a los 20 años de recuperado y restaurado el edificio patrimonial de la antigua Aduana de Barranquilla, y desde luego, a los 20 años del proyecto cultural que en el opera la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta. Esta revista hace parte precisamente de este proyecto y fue inspirada por dos ideas pertinentes que hicieron parte del contexto en el que se gesta y desarrolla la experiencia cultural de la nueva Aduana.

La primera fue la fallida creación de la revista de El Gallo Capón, de la cual no salió nunca ni siquiera su primer número, idea que fue un deseo irrealizado del profesor Carlos J. María y de todos los amigos de la tertulia del Gallo Capón, precisamente luego de que hubieran desaparecido a su turno el Suplemento del Caribe y el Suplemento de La Libertad, y luego de haber migrado la tertulia de la Librería Nacional del Centro a la Librería Vida de la 84.

La segunda fue la revista Olas desaparecida después de haber sido publicado su No. 8, proyecto al que fui de alguna manera cercano y que luego terminó convertido en el Programa Olas T.V., a la sazón el primer espacio cultural serio del canal regional del Caribe colombiano, Telecaribe. Es decir, víacuarenta de alguna manera retoma y asume la necesidad y el deseo de ser una revista causada desde mucho más allá de una simple vanidad personal o institucional, para intentar ser otra voz en el casi desierto territorio de las revistas culturales de nuestra región.

Este nuevo número doble trae para nuestros lectores un concepto editorial atravesado por una preocupada noción del patrimonio y de la historia expresado en primer término por un dossier de contextualización relacionado con la Aduana de principios del siglo XX, y desarrollado en materiales como los de Fernando Carrasco sobre el ingeniero jamaiquino Leslie Arbouin, constructor del edificio; la vida social y cultural de Barranquilla a finales del siglo XIX y comienzos del XX, del poeta e historiador J.C. Prada; las anécdotas detrás de la historia de la construcción de la Aduana, del historiador Rodolfo Zambrano Moreno; las Memorias de calicanto, con las que el educador e investigador Moisés Pineda cuenta los pormenores del estado del edificio antes de ser recuperado; y  Elkin Núñez cuenta la historia de la cuasi mítica caja fuerte de la Aduana.

Siguen en las páginas de este número las ideas generales del concepto de restauración de la arquitecta Katya González Ripoll; la naturaleza arquitectónica y el valor patrimonial de la Aduana, del arquitecto Juan Pablo Mestre; y una mirada de reojo al contexto cultural en el que nace la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta y el proyecto cultural de la Aduana, texto que tengo la oportunidad de firmar.

En tercer lugar, esta edición presenta la historia de la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta (Clena) y las circunstancias de su nacimiento; así como el desglose de sus componentes: el Archivo Histórico del Atlántico; la Biblioteca Piloto del Caribe; la Biblioteca Infantil Piloto del Caribe; la extensión cultural de la Clena; una nota sobre el Cine Club Aduana de su coordinador José Enciso; y una nota sobre el Clan de Lectura Crítica a cargo de Joaquín Mattos Omar. A esta parte se suman también dos notas muy interesantes de dos amigos funcionarios de la BPC: una visión del barrio Barlovento desde la biblioteca; y la crónica de una experiencia de los servicios extramuros de la BIPC en la comunidad marginada de la Isla, al otro lado del caño, de Carlos Barraza.

Y cierra esta edición especial, un registro de notas críticas y reseñas de algunas de las actividades culturales realizadas en el segundo semestre de este año de 2014, en el marco de los eventos coyunturales de esta celebración de los primeros 20 años de la Clena: la séptima versión de PoeMaRío; las exposiciones de arte Todo Lamas, Manolo Martínez, Visiones de La Manada, la muestra antropológica de las cocinas populares de los Montes de María presente en Regreso al fogón y las pinturas de Gastón Lemaitre. También el concierto de piano de Cristian del Real y el lanzamiento de los libros Ajuste de cuentas de Harold Alvarado Tenorio y Los infiernos floridos, de Martín Txeis; entre otros importantes registros del quehacer cultural de la ciudad.

Biografía del desnudo, el libro de Lenis Santana

BIOGRAFÍA DEL DESNUDO

Un evento de la Biblioteca Piloto del Caribe , Con el apoyo de la Secretaria Distrital de Cultura, Patrimonio y Turismo de Barranquilla

Miguel Iriarte

Lenis Santana es una modelo afrocolombiana nacida en Cartagena, y radicada en Barranquilla, a quien desde comienzos de los años 80s aprendimos a admirar en las obras de Javier Diazgranados y de Roberto Angulo, en las que la presencia del  cuerpo de Lenis, vestido o desnudo, representaba sin duda una aportación definitiva para aquellas obras.

Con el tiempo, Lenis viaja a establecerse en Europa, España e Italia, principalmente, trabaja para estudios de artistas y academias, e inicia una búsqueda creativa para experimentar conceptualmente con su imagen y con la fotografía, en el hallazgo de nuevos rumbos y nuevos matices con su oficio de modelo profesional.

Pero además de empezar a traspasar las líneas fronterizas, de todas formas frágiles, que separan las cosas en el arte, no solo pasó de querer expresarse con la pose en función de ser solamente la modelo de alguien,  para empezar a querer ser ella también modelo de sí misma en un deseo de representación propio, a través del performance, o de la asunción de la fotografía misma en un desdoblamiento en el que la modelo mirada es ahora la que mira.

Pero en todo ese transcurso había estado gestándose también una consciencia crítica que trascendía el oficio de la pose, y que revisaba, reflexionaba, preguntaba, investigaba, conversaba, leía, procesaba y anotaba sobre todo aquello que tenía que ver con el acto profundo de posar para entender más a fondo la significación del cuerpo, dándole vueltas quizá el pensamiento aquel del historiador español Carlos Reyero, según el cual “el cuerpo en el espacio de trabajo se convierte en un extraño instrumento de la creación. Y también es la creación misma. Sugiere el arte y la realidad al mismo tiempo”.

Fue entonces ese otro aprendizaje el que le permitió a Lenis Santana embarcarse en la aventura editorial de hacer un libro en el que, sin ser escritora, pudiera organizar toda una compleja serie de contenidos relacionados con los procesos históricos del arte vinculados estrechamente al cuerpo, al desnudo y a la pose. Así, se puso en la labor de buscar en sí misma, en su larga experiencia, en los libros, en los otros, las razones y los materiales que le permitieran escribir una biografía del desnudo que estuviera atravesada básicamente por su experiencia: haber aprendido a tener una visión y ser protagonista de la acción y de la función del arte de posar.

Este es, por tanto, un libro testimonial. Pero el testimonio aquí se sirve también del testimonio de primera mano de varios amigos artistas, modelos, fotógrafos, actrices, bailarines, pintores, que desde diferentes  disciplinas han sido convocados por Lenis Santana para que aporten las luces de su experiencia con el modelo y con la pose, cuenten sus saberes, compartan sus íntimas preocupaciones con el tiempo y el espacio, y su manera particular de dialogar con el cuerpo. Y que agregan, por supuesto, unas voces que redondean y enriquecen esta provocadora publicación. Son personajes como: María Isabel Rincón (Maloka), Javier Diazgranados, Augusto Ardila, Raquel García, Elena Arcángeli, Simona Pietrosanta, Jaime Tello Torres, Emma Aguirre, María Serna, Zoe Bray, Verónica Vituzzi y Alesio Nieddu.

Y para completar de una manera conceptualmente diferente el carácter testimonial que señalamos, su penúltimo capítulo es un dossier que reseña en orden cronológico la nómina extraordinaria de las más importantes modelos de la historia del arte, desde la cortesana Friné, modelo de Praxíteles en el 328 A.C., pasando por Simonetta de Vespucci y Eugenia Martínez Vallejo, Héléne Foument, Cayetana de Silva y Álvarez, Jane Burden Morris, Sara Bernhardt, Rosita Mauri, Camille Claudel, Clotilde García Castillo, Lina Cavalieri, Alma Mahler, Ida Rubinstein, Guadalupe Marín, y las más recientes Amanda Lear, Sue Tilley y Helga Testorf, entre muchas otras.

Este libro, que acaba de ser publicado en octubre de 2013 en Madrid, con el auspicio de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de España, no tiene, a pesar de su pormenorizada indagación acerca del cuerpo, la belleza, el espacio, el tiempo, el modelo, la pose y el desnudo, una pretensión científica en los términos en el que la supone cierto rigor académico de la investigación. El proceso de construcción de su ambicioso contenido acude a una manera mucho más personal de relacionarse con la información universal y con las ideas de los otros, ajustándola siempre a las necesidades de expresión de un proceso experiencial que quiere ser comunicado.

El resultado es un libro de 315 páginas publicado por Clan Editorial de España, profusamente ilustrado y con una muy bien curada iconografía, con el que sin duda nuestra Lenis Santana nos asombra con un esfuerzo y empeño en el que había estado consagrada desde hace muchos años y que sobrepasa en mucho las expectativas de quienes estábamos a la espera.

Gastón Lemaitre en la galería de la Aduana de Barranquilla

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JUEVES 6 DE NOVIEMBRE, 7:30 P.M.
BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE
(Galería de la Aduana)
Exposición del artista cartagenero
Gastón Lemaitre Merlano
(Pinturas y dibujos)

CON LOS AUSPICIOS DE LA SECRETARÍA DISTRITAL DE CULTURA, PATRIMONIO Y TURISMO Y LA CORPORACIÓN LUIS EDUARDO NIETO ARTETA.

Gastón Lemaitre no es sólo un conocido y reconocido artista cartagenero con una carrera de más de 30 años, sino un personaje con las marcas indelebles de su ciudad. Educado en La Esperanza y Teniente de Corbeta de la Escuela Naval de Cadetes,  estudió también dibujo y pintura en la Escuela de Bellas Artes y en algún momento de su vida fue alumno de Grau y Obregón.

Ha sido ilustrador de los libros Días así, de Raymundo Gómez Cáceres, 1990; Cuentos Ecológicos, de Adelina Covo, 1990; y Ojo que vuela, Antología de poesía contemporánea, recopilada por el escritor Gustavo Tatis. Y en 2013 publicó una plaquette que recoge parte fundamental de su obra y sus conceptos precisamente titulada La obra Pictórica de Gastón Lemaitre.  

Algunas de sus exposiciones individuales y colectivas son las siguientes:

 

1975: Tres pintores Cartageneros. Galería de Arte Contemporáneo. Barranquilla. Muestra colectiva.   1976: XXVI Salón Regional de la Costa Norte. Museo de Arte Moderno de Cartagena. Muestra colectiva. III  Premio salón  de la Costa Norte. Exposición individual. Museo de Arte Moderno.   1977: Expocosta 77. Muestra colectiva. Exposición pintores jóvenes cartageneros.  Museo de Arte Moderno de Cartagena.   1978: Expocosta 78. Muestra colectiva.   1979: Exposición de Pintores de la Costa, periódico “EL UNIVERSAL” de Cartagena. Muestra colectiva.   1980: Exposición individual.  Hotel Capilla del Mar.   1981: Salón “Pierre Daguet”. Muestra colectiva en Cartagena.   1984: Exposición individual. Museo de Arte Moderno de Cartagena.   1993: Exposición individual. Museo de Arte Moderno. Cartagena.   2002: Exposición “Reminiscencia”. Casa España de Cartagena.   2004: “Mujeres Planta”. Hotel las Ameritas Global Resort de Cartagena.   2007: “Huellas de mi vida”. Museo Naval del Caribe. Exposición individual.   2013: Muestra Colectiva. Hotel Hilton Cartagena.   2014: Exposición individual. Galería de la Aduana, Barranquilla.

El poeta, narrador, periodista y pintor Gustavo Tatis Guerra, en una cálida página de su autoría se refiere así a la condición de artista de Gastón Lemaitre Merlano:

Gastón Lemaitre tiene el alma a mano alzada

Tiene el alma a mano alzada y si le preguntan algo responde con colores, sílabas que provienen de su cantar de amores. Es Gastón Lemaitre. Su espíritu ha dibujado paraísos nacientes donde Eva es un árbol sacudido por los presentimientos y las intuiciones de un Adán descalzo y sediento. Ese mismo paraíso ha devenido en el tiempo en alegoría del ser humano en el límite y en la apertura, en el esplendor y el infierno. Gastón Lemaitre al que todos conocemos como Gastón Guillo es un artista de la imagen y la palabra. Sus metáforas visuales están antecedidas y complementadas con epifanías poéticas surrealistas.  El contrapunto entre Bretón y Picasso se resuelve en líneas certeras, de una síntesis magistral, siempre a mano alzada. En ella está el mundo como una anunciación y un campanazo de alerta: los arlequines y los duendes, los gnomos de las selvas vírgenes y amenazadas, los forajidos del poder aniquilador y los encantados de la música que aparecen con su guitarra que suena con la savia de las orquídeas intocadas, unos y otros, en reinos distintos y distantes. En su reino los enamorados en cuyos labios nacen vegetaciones de un paraíso alucinante. Dos poderes se enfrentan en esta obra pictórica: el amor y la muerte. El poder de los enamorados y los amantes que habitan un universo incontaminado, escaso y frágil, y el poder de quienes manipulan el destino de los hombres, las fronteras y las decisiones políticas.

Gastón Guillo ha sido fiel a sus llamados interiores y ha perseguido como un Adán insaciable el espejismo de la belleza. Todo ello tiene una alta revelación de goce supremo y dolor iluminado. Desprendido de las tentaciones cotidianas Gastón ha elegido el más difícil de los caminos: parecerse a él mismo reflejando a los demás. Su pintura tiene un aura de encantamiento en su frescura y contundencia. Sus criaturas son intimistas, alegóricas, muchas veces, viscerales y descarnadas, porque llevan consigo el doble reino del paraíso y el infierno. Pero sin dramatismos, Gastón Guillo tiene otra virtud adicional que acompaña a su obra: el sentido de lo lúdico que le permite ver a sus semejantes como plantas. A los hombres como raíces y a las mujeres como jardines a punto de florecer.

Este marinero con pinta de bucanero que parece haber salido de una novela de Melville o Conrad, se bajó del barco luego de conversar durante años con las soledades abisales y encontró el resplandor huidizo y misterioso de las criaturas que se alumbran a sí mismas con  la sola luz de las cosas. Este es el alma del hombre desprevenido y tocado por la imaginación que expone sus dibujos y pinturas en la Galería de la Aduana en La Arenosa. Un artista con su espíritu a mano alzada.

Ajuste de cuentas, una antología “a cuchilladas”/ Pedro Granados

AJUSTE DE CUENTAS

Ajuste de cuentas.  La poesía colombiana del siglo XX (Palma de Mallorca: Agatha, 2014) de Harold Alvarado Tenorio, una antología “a cuchilladas” –como bien subraya Antonio Caballero en el Prólogo–, se abre con unos muy elocuentes epígrafes, acaso arbitrarios e injustos, pero no menos demoledores sobre la poesía colombiana: “En los artistas y poetas de Colombia hay un fatal divorcio entre su expresión y las raíces del pueblo” (Waldo Frank); “Tierra de copleros y serenateros, Colombia es un país cerrado a la poesía moderna” (X-504 o Jaime Jaramillo Escobar); “En Colombia el oficio de escritor está tan prostituido y tergiversado que se llega a designar como tales a éste o aquel por el hecho exclusivo de que proclame una determinada consigna política” (María Mercedes Carranza); entre otros tres e ilustrativos testimonios más.  Es decir, y a modo estrictamente personal, es como si este libro de Alvarado Tenorio se tocara y continuara con una breve nota que hace cuatro años (2010) escribiéramos en nuestro blog, bajo “Palotes de un autista comprometido”, y sobre semejante tenor:

Fervor de Cali

En un muy reciente viaje a Colombia visité, brevemente, Cali; ciudad que no conocía, aunque de la que tenía –acaso como todos ustedes– ya algunas buenas referencias. Llegué un sábado por la tarde y me alojé en el centro de la ciudad. Por la noche, en un local de rumba de la carrera cuarta, ocurrió la epifanía. En toda la poesía colombiana que he leído hasta el momento, salvo algunos memorables atisbos, aún no ha penetrado aquella tromba de conocimiento y de dicha que constituye una sesión de baile en Cali. Acontecimiento que si fuera llevado a la literatura –digo, no como mero referente, sino como evento en el lenguaje– superaría largamente y con creces, sólo por poner un par de ejemplos, lo conseguido por García Márquez y sus epígonos; por Mutis y, junto con él, sus soporíferos continuadores. La poesía colombiana –repito, con algunas notables excepciones (Gómez Jattin, J. M. Arango, Alvarado Tenorio, entre pocos otros)– en general anda encorsetada, maniatada dentro de una elegante camisa de fuerza. Camisa, esta última, hecha de irrelevante soliloquio, modales periclitados, y un prejuicio inmenso sobre lo que es la cultura, el pensamiento y el buen decir. Donde está la alegría, allí mismo hace morada la poesía. O, dicho también de otro modo, donde a costa de intensidad y sabiduría atinamos a conjurar el sufrimiento.

Así pues, invito a los poetas colombianos, muy en especial a los bogotanos –que simpaticen o no con este inca postrero–, a visitar las discotecas del centro de Cali; y ensayar cada uno sus pasitos de salsa… o como podamos denominar aquel baile endiablado. Grillos sobre una plancha caliente, elfos ubicuos, honores reencontrados, tauromaquia. Y un otro yo mejor, regalado de pronto para ti solito (poeta), entre tu utilería de corona de espinas y la grave lección de tus versos de oficio.

[http://blog.pucp.edu.pe/item/117465/palotes-de-un-autista-comprometido-ii%5D

            Obvio, Ajuste de cuentas  no es una nota ni un artículo ligero, más o menos inspirado, sino un libro de casi de 700 páginas donde se ensaya una crítica pormenorizada del contexto ideológico-político-social-cultural y se ventilan también, con certera sensibilidad, los poemas aquí compilados.  De este modo se repasan los autores que van desde “El Modernismo” (1882-1915), escuela o estética vigente y acaso predominante incluso hoy mismo en Colombia (tanto en su poesía como en la crítica de ésta), hasta los poetas del periodo que Alvarado Tenorio califica como “La república del narcotráfico” (1985-2002).  Es decir, se recorre autores representativos de los grupos “Los nuevos”, “Piedra y cielo”, “Mito”, “El Nadaísmo” y el de “La generación desencantada” de la cual Alvarado Tenorio, sin auto-incluirse aquí, es un reconocido representante.

            Propiamente ninguno de los poetas compilados queda  indemne aquí.  A cada uno les ha caído su tanto de torta con crema directamente sobre la cara; aunque, eso sí, a algunos más que a otros.  Verbigracia, leamos la envergadura de la recibida por Juan Manuel Roca:

“Ha ocupado, sin intermitencia alguna, todos los espacios que ofrecieron a la poesía los inventores del Frente Nacional y sus ministros de Educación y Relaciones Exteriores, y su influencia moral como etílica, agresiva y poética, sólo puede medirse contando las veces que ha golpeado a botella a los poetas de su país (416) […] él fue el aparejo que cambió el rumbo de la poesía colombiana.  Roca, con la colaboración de los sindicatos de maestros y una secta de partidarios de la combinación de todas las formas de lucha contra el estado, lograron lo que nunca pudo hacer Gonzalo Arango: convertir en fanáticos de la catacresis [una metáfora sin un adecuado referente literal] a los ignaros aspirantes a poetas de su tiempo” (418).

            Claro que en esta puya contra Roca, a todas luces aquí merecida, Alvarado Tenorio refracta también –así como en varios pasajes de este libro– su propia poética.  En el fondo se trata de  Modernismo (cultivo de la retórica, cuidado de la sintaxis y conciencia de la etimología… tan caras también a Borges) versus una Vanguardia que el autor de Ajuste de cuentas percibe, más bien, frustrante y frustrada en Colombia.  Por lo tanto, renovación de la poesía colombiana que no iría más allá de la “catacresis” que nuestro autor  repara como el legado de Roca a la poesía actual de su país.  Vanguardismo colombiano criticado también en otro momento, digamos estelar, cuando se ventila la poesía de Jaime Jaramillo Escobar (aquel que se fuera a Cali, lugar preferido de los antioqueños, porque “allá disque estaba el diablo”) cuya obra se halaga sin tapujos y cuya fotografía ilustra nada menos que la portada de Ajuste de cuentas:

“Sorprende, entonces, cómo en una sociedad y unas escuelas literarias como las colombianas de mediados del siglo pasado, que entendían, de muchas maneras, el propósito último de los vanguardismos como un elogio del progreso y los llamados avances de la tecnología, Jaime Jaramillo Escobar decidiera ignorar los lenguajes del presente y navegar por las aguas arriba de las edades eternas, haciendo de sus ritos y de sus movimientos, la forma de su poesía” (373)

“Ritos y movimientos” los de Jaramillo Escobar que, por otro lado, nos invitan a ilustrar una tesis segunda, complementaria a la anterior y acaso de estirpe no menos clásica, en la poética de Harold Alvarado Tenorio: “La muerte, en últimas, como lo más banal y cotidiano de nuestra existencia, porque de lo que se trata verdaderamente en la vida es de la carne y del espíritu, es decir, del cuerpo, donde se suman y se restan todas las posibilidades del poema, allí donde yace su origen y su fin” (374).   Ergo, y sumando ambas tesis, tenemos más Borges que Huidobro, más Neruda que Vallejo en la estética del autor colombiano.  Asunto que nos parece de lo más justificado y hasta natural de parte de alguien que piense la poesía desde su propio país.  En Colombia prosperó el Modernismo y ha sido posible encontrar epígonos de Neruda (o de un Kavafis muy latinoamericano) o incluso reproducir a Borges; pero un Vallejo allí no ha habido y pretender imitarlo, sin duda, resulta mucho peor.

            En Ajuste de cuentas algo sucede sí con los poetas nacidos a partir de los años 60: “Un lenguaje libre de retóricas, sartas de metáforas, o las sandeces abyectas de ciertas poesías de festivales y concursos [Alvarado Tenorio piensa sobre todo en el Festival Internacional de Poesía de Medellín]” (641).  Figuran aquí Mauricio Contreras Hernández, Fernando Molano Vargas, Antonio Silvera y, acaso el más representativo de la camada, Toto Trejos: “La poesía tal vez la deba/ A mis años de infancia./ De pequeño, en vez de abatir pájaros,/ levantaba jaulas para atrapar nubes.// Las veía en el cielo,/ como aves exóticas/ que podían, de momento,/ transmutar en animales/ o asumir formas diferentes.// Ahora que sé que no hay musas ni hadas/ construyo palabras para atrapar del aire/ lo que dice el silencio” (“Trampas”).

Viernes 26: Conversatorio sobre el Edificio Caja Agraria

Redes sociales

 VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE, 5:00 P.M.
BIBLIOTECA PILOTO DEL CARIBE
(Hemeroteca de la Aduana)
EN EL MES DEL PATRIMONIO
Conversatorio sobre el edificio caja agraria
INVITADOS ESPECIALES:
Carlos Bell Lemus, Martha Lizcano, José María Fernandez
 
 
 
 

Para cerrar las actividades del Mes del Patrimonio la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta ha querido programar una nueva reflexión de ciudad acerca del edificio de la Caja Agraria de Barranquilla, ícono del Movimiento Moderno en Barranquilla considerado como una de las obras culminantes en la carrera del arquitecto español Fernando Martínez Sanabria; edificio que fue declarado Patrimonio Nacional y Bien de Interés Cultural de la Nación a través del Decreto 1.802 del 19 de octubre de 1995, ratificado más tarde por la Ley 397 de 1997.

“En 1961 se convocó a un concurso arquitectónico para diseñar la nueva sede de la Caja Agraria, edificio que remataría el Paseo Bolívar, un bulevar creado en Barranquilla con el vestigio urbanístico de viejas escorrentías naturales que desembocaban en una laguna. El Paseo Bolívar (en ese entonces, Paseo Colón), que inicia en la plaza de San Nicolás remataba originalmente en los cuarteles del Ejército que tras su demolición en los años 20, cede sus terrenos para crear la actual Plaza de Bolívar y su remate, el Edificio Palma que sería demolido en 1954 tras 26 años de existencia para prolongar el Paseo Bolívar hacia el norte. Tras el fracaso de prolongar el bulevar, con un remate perdido y con un lote vacío, es que se decide entonces convocar el concurso.

La breve historia atrás contada es sentencia y orden para el diseño y preservación del Edificio de la Caja Agraria, diseñado por Fernando Martínez Sanabria luego de ganar el concurso en 1961 con una propuesta audaz que reunía parámetros urbanos para configurar el espacio interior. Él ya tenía una sería preocupación sobre la relación del paisaje próximo con el edificio y de la abstracción de la ciudad hacia él. Su propuesta, muy lejana de los otros lugares que centraban el edificio en el edificio, ganó justamente porque su diseño se centraba en la ciudad y el volumen sólo le respondía a ella”. (Dan Gamboa, Plataformas de Arquitectura)

Defendido por quienes valoran no solo su significación patrimonial y cultural sino la importancia estética y arquitectónica, este edificio es testigo de un momento fundamental en el desarrollo urbano de la ciudad, que contiene un importante obra muralista del maestro Alejandro Obregón, y es hoy por hoy objeto de un proyecto que contempla diversos usos sociales, comerciales y culturales como salas de exposiciones,  cafés, auditorios y un mirador al río.

En el marco de estacoyuntura, los invitados, Arquitecto Carlos Bell Lemus, doctor en Arte y Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia; Martha Sofía Lizcano Angarita, Ph.D. en Historia de la Cultura, Especialista en Conservación y Restauración del Patrimonio;  José María Fernández Amaris, Master en Conservación y rehabilitación del Patrimonio Construido, tres importantes representantes de la arquitectura, la investigación urbana, la historia del arte y el ejercicio académico, desde sus distintas aproximaciones conceptuales, nos recordarán la importancia de este monumento para la historia y la cultura de esta ciudad.

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